
Cerámica
Martes y Viernes 11:00 a 1:00 pm y 5:00 a 7:00 pm
Baja
y alta temperatura
La cerámica de baja temperatura se cuece generalmente entre 900°C y 1,100°C. Este tipo de cerámica incluye materiales como la loza y el barro rojo. Debido a la menor temperatura de cocción, las piezas suelen ser más porosas y frágiles, por lo que a menudo se recubren con esmaltes vítreos para mejorar su resistencia y sellado.
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La cerámica de alta temperatura se cuece entre 1,200°C y 1,300°C, incluyendo materiales como el gres y la porcelana. Debido a la alta temperatura, la arcilla se vitrifica parcialmente, haciéndola menos porosa, más densa y resistente. Este tipo de cerámica es ideal para vajillas, utensilios de cocina y piezas estructurales debido a su durabilidad. Los esmaltes utilizados en alta temperatura se fusionan más con la superficie, creando acabados más sutiles y naturales, generalmente en tonos terrosos y suaves.

Raku
Japones
Es una técnica de cerámica originaria de Japón, desarrollada en el siglo XVI para la ceremonia del té. Se caracteriza por su proceso de cocción rápida y enfriamiento abrupto, lo que genera efectos únicos en cada pieza.
Las piezas de rakú se cuecen a baja temperatura, generalmente entre 900°C y 1,000°C. A diferencia de otros métodos, las piezas se extraen del horno aún al rojo vivo y se someten a un proceso de enfriamiento rápido, a menudo colocándolas en materiales combustibles como aserrín, hojas secas o papel, lo que provoca una reducción química. Este choque térmico crea craquelados en los esmaltes y oscurece las áreas sin esmaltar, generando patrones impredecibles y orgánicos.
El rakú tradicional japonés es principalmente de colores oscuros, con esmaltes sencillos y texturas rústicas. En la variante occidental, se experimenta con esmaltes más coloridos y efectos metálicos. Aunque las piezas de rakú tienen una estética atractiva, son frágiles y porosas, por lo que no son completamente impermeables ni aptas para uso funcional con líquidos.
Esta técnica resalta la belleza de la imperfección y el azar, en sintonía con la filosofía japonesa del wabi-sabi, que valora la transitoriedad y lo natural en el arte.

Raku
Obvara
Es una técnica de cerámica originaria de Japón, desarrollada en el siglo XVI para la ceremonia del té. Se caracteriza por su proceso de cocción rápida y enfriamiento abrupto, lo que genera efectos únicos en cada pieza.
Las piezas de rakú se cuecen a baja temperatura, generalmente entre 900°C y 1,000°C. A diferencia de otros métodos, las piezas se extraen del horno aún al rojo vivo y se someten a un proceso de enfriamiento rápido, a menudo colocándolas en materiales combustibles como aserrín, hojas secas o papel, lo que provoca una reducción química. Este choque térmico crea craquelados en los esmaltes y oscurece las áreas sin esmaltar, generando patrones impredecibles y orgánicos.
El rakú tradicional japonés es principalmente de colores oscuros, con esmaltes sencillos y texturas rústicas. En la variante occidental, se experimenta con esmaltes más coloridos y efectos metálicos. Aunque las piezas de rakú tienen una estética atractiva, son frágiles y porosas, por lo que no son completamente impermeables ni aptas para uso funcional con líquidos.
Esta técnica resalta la belleza de la imperfección y el azar, en sintonía con la filosofía japonesa del wabi-sabi, que valora la transitoriedad y lo natural en el arte.

